sábado 11 de agosto de 2007

Mi cuarto de rosas negras

Mi cuarto de rosas negras


Y ahora me encuentro aquí, solo en este cuarto sin luz, con una pequeña ventana por la cual aparece un mísero rayo de luz de luna que no alcanza a iluminar lo suficiente, estoy rodeado de rosas negras y de sentimientos angustiantes. En lo único que he pensado es en su rostro, en las hermosas facciones de su rostro, pero en este momento ella no está junto a mí, me ha dejado al igual que todos aquellos horribles seres (pero ya ni siquiera ahora puedo referirme a ellos como amigos) que una vez lograron llenar mi corazón de luz, de risas y de amor. Aún cuando había logrado proponerme olvidar sus rostros y sus esencias, no puedo lograrlo, aún cuando me he propuesto no volver a pensar en ella, no puedo evitarlo, pues siempre recuerdo las miles de maneras en que ella me hizo vivir realmente, me amó de tal manera que jamás pensé, ni siquiera durante un momento, que todo podría haber sido una mentira, una simple y vil mentira de la cual nadie debe vivir.

Y ahora me encuentro aquí, con las venas cortadas, semiabiertas, dejando caer cientos de gotas de sangre; al principio pensé que era una estupidez hacerlo, pero luego me di cuenta de que era una actividad realmente satisfactoria, luego de acostumbrarme al dolor, se volvió una imparable obsesión, ya no podía, ¡No!, es más bien que aún no puedo vivir sin agarrar mi navaja y cortar la carne de mis brazos, dejando escapar mi sangre. Pero hoy... hoy he exagerado, no tenía mi querida navaja y no tenía nada con que cortarme, decidí arrancar la manilla de la puerta, la desarmé y saqué unos objetos filosos que ahí se encontraban y los usé... me equivoqué... enterré uno de estos objetos filosos muy adentro de mis brazos, traté, luché por sacarlos de ahí, pero la sangre que brotaba tan velozmente no me permitía ver bien, tuve que usar mi mano para encontrar el pedazo que se había extraviado, no lo logré, decidí no hacer nada, pensé mucho en pedir ayuda, aún cuando era una herida muy profunda sabía que si alguien llegaba en mi auxilio y me llevaba al hospital lograría salvarme, pero me di cuenta de que al arrancar la manilla de la puerta, la dejé con llave, la puerta sólo podría abrirse desde adentro, pero además de eso, yo ya no tengo muchas ganas de seguir viviendo.

Y ahora me encuentro aquí, solo, pero me he logrado dar cuenta, gracias a un rayo de luz de luna que ha iluminado un pequeño rincón de la habitación, hay unos escritos, unas pequeñas hojas de papel, pienso durante un momento en ir a buscarlas y leer lo que allí yace escrito, pero no tengo suficiente energía como para avanzar hasta aquel rincón, ya no siento mi mano, aunque aún veo que algo de sangre escapa de ella; ahora me doy cuenta de que aquellos escritos probablemente no sean nada, no deben tener nada realmente importante, quizás sólo sean hojas de revistas estúpidas sin contenido intelectual, pero aún así siento una leve curiosidad, en realidad no es leve, por alguna razón este día no tengo intenciones de mentirme a mí mismo, sólo quiero ser sincero, quiero expresar todas mis emociones en este escrito, apenas y tengo fuerzas para escribir estas últimas palabras, ni siquiera sé porque uso mi energía para escribir, mientras que podría utilizarla para leer aquellas misteriosas hojas.

Y ahora me encuentro aquí... agonizando, ya casi no sangro, ya casi no entiendo lo poco de realidad que me rodea; he decidido acercarme a esas extrañas hojas de contenido desconocido, pro el problema es que debo atravesar las rosas negras, por no mencionar sus horribles espinas. ¿Pero por qué hay rosas negras en mi cuarto?¿Es acaso una ilusión?¿es acaso producto de mi imaginación?¿O es acaso que mis sentimiento se han visto proyectados en la realidad? No lo sé... no lo sé, creo que estoy en un lugar que se asemeja a mi cuarto, pero que en realidad no lo es, quizás todos sea un sueño, además ni siquiera siento dolor en mi brazo...

Y ahora me encuentro aquí, ya he traspasado la habitación, sangro más y más, las rosas son reales, han cortado mi cara, mis manos, mis brazos y mis piernas, pero lo importante es que he logrado llegar al otro lado de la habitación, he agarrado las hojas... y no... no eran revistas estúpidas, era algo más, era una carta, una carta de esa persona que de tan horrible manera me engañó; decía que me amaba, que quería volver a besarme y estar conmigo, que lamenta increíblemente lo que hizo y que no lo hará nuevamente; engaños, es una simple y vil mentira, pero a pesar de que sea una mentira, quiero tenerla de vuelta, quiero vivir esa mentira, pero ya es muy tarde, ya no puedo más...

3 comentarios:

The Chemistry dijo...

Hola!
Tu relato me ha impresionado mucho, no suelen encontrarse blogs con este tipo de entradas, lamentablemente. Me pasaré por aquí otra vez, si no te importa, claro, yo también estoy empezando y si te digo la verdad, aún no me he definido demasiado, sin embargo tus escritos destilan personalidad, aunque... ¿quién soy yo para decir nada? Je, je, espero no haberte molestado. En fin, no tengo nada más que decir.
Ciao!

Panchii dijo...

:O
esque es excelente lo q escribistee :D
de verdad q mil secoo, muii bkn xDD
^_^

te amoo :D

Zeank dijo...

No tiempo pa leer ahora, pero saludos x mientras, pasaba a contarte q leí tu mensaje personal en msn xD

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